Qué ver en el Valle Salado de Añana con niños

Hacer una visita cultural con niños es algo que puede resultar complicado si no está pensado para ellos. Su paciencia se agota antes que la de los adultos pero en el Valle Salado de Añana tienen una solución para que toda la familia pueda disfrutar. Con gafas de realidad virtual.

La visita se anuncia como Realidad Virtual + Cata de Sal.

La experiencia requiere el uso de unas gafas de realidad virtual de gran resolución, que te facilitan en el propio centro de visitas. A partir de ahí, el actor Txema Blasco, que interpreta a un salinero de la zona, te guía por los misterios que rodean la Sal de Añana,  producida de manera artesanal y ecológica. Continue reading “Qué ver en el Valle Salado de Añana con niños”

El Salto del Nervión: una maravilla de la naturaleza a 5 kilómetros de Montehermoso

Estamos deseando que llegue el invierno para ver el Salto del Nervión en todo su esplendor. Cuando llueve mucho y nieva, el deshielo produce una cascada y un espectáculo único. Con una caída de más de 270 metros, es uno de los saltos de agua naturales más grandes y hermosos que se pueden ver en toda Europa occidental.

Además, es un plan fácil. Se puede hacer con niños.

Hay varios párkings para acceder al Salto del Nervión y los que quieran caminar menos kilómetros deberán ser pacientes y esperar a dejar el coche en el último de los tres que se van a encontrar. El que más cerca está de los miradores.

Los miradores son una especie de balcones colgantes sobre el Cañón del Nervión y el Valle de Delika.

Las vistas desde allí son impresionantes. Si tienes vértigo, agárrate!!

Me gusta mucho lo bien que lo explican en senditur.

 

3, 2, 1… ¡¡Montehermoso!!

Ya está aquí. Ya es una realidad. Se llama Caserío Montehermoso y es un lugar donde se respira paz.

Estamos en el corazón de Valdegovía, al oeste de Álava. Un lugar auténtico donde aún se pueden ver sobre el suelo las huellas de la historia.

El pasado labrador de la zona sigue tiñendo los campos de color amarillo y verde. Además, vivimos protegidos por casas-torre y castillos roqueños, y sorprendemos a quienes nos visitan con nuestros palacios renacentistas, poblados de la Edad de Bronce, caminos romanos, cuevas eremíticas y necrópolis medievales.

Si las piedras callaran se quedarían para ellas la historia que no quedó escrita pero han decidido contarla.

 

Te presento… ¡el paraje más natural y virgen de Euskadi!

Se llama Valdegovía (Gaubea en euskera) y aunque está en Álava, muchos alaveses no lo han visitado jamás. Es un tesoro sin descubrir. Es como si estuviera enterrado en el fondo del mar bajo candado…

Los primeros que no ven su belleza son sus habitantes. Están tan acostumbrados a sus colores y a sus formas, que no se dan cuenta de su extraordinaria riqueza.

 

Quizás hacen falta nuevos ojos para contemplar lo que los ojos viejos y cansados hace mucho tiempo que no ven. ¡Tal vez no lo vieron nunca! Yo misma no lo supe ver hasta que algo cambió en mí. Ahora me maravillo a cada paso que doy. Es como si me hubieran dado la oportunidad de redescubrir algo que amaba sin saberlo.

 

Los paseos por el campo me gusta hacerlos con una cámara de fotos. Mirar por el objetivo hace que me guste aún más lo que veo.

 

Lo que siempre ha estado ahí parece que reclama su posición y su valor.

 

 

Lo simple lo abarca todo. Las raíces de este valle están enterradas en su tierra.